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30 mayo, 2015

Patrick Modiano, escritor, Premio Nobel de Literatura 2014


            Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, 1945) recibió el Premio Nobel de Literatura 2014, en octubre del pasado año, concedido por la Academia Sueca en Estocolmo, "por el arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más inasibles y descubierto el mundo de la ocupación". Dos días antes a la concesión de dicho galardón, Modiano negaba, con su sempiterna y sencilla amabilidad, la hipótesis de su candidatura al Premio Nobel de Literatura, aunque al final se alzó como ganador contra todo pronóstico porque no estaba en la lista de los favoritos, quizás porque su candidatura contaba con el obstáculo de la todavía reciente elección del también autor francófono J.M.G. Le Clèzio para el mismo premio.

Modiano es descendiente por línea paterna de una familia de judíos italianos que se había traslado a Salónica, ciudad desde la que emigró a París. Su madre era la actriz belga Luoisa Colpijn, conocida como Louisa Colpeyn que empezó a triunfar en la época de la ocupación nazi. Sus padres contrajeron matrimonio en 1944 y se conocieron durante la ocupación alemana de Francia, motivo por el que tuvieron que ocultarse. El matrimonio terminó separándose y su madre, después de varias relaciones sentimentales, acabó uniéndose a Jean Cau, quien había sido secretario personal de Jean Paul Sartre.

Cuando estudiaba en el Liceo Enrique IV de París recibió clases particulares de Geometría del escritor Raymond Queneau, amigo de su madre y miembro fundador del Oulipo  y autor de Zazie en el metro, encuentro que fue crucial para su carrera literaria posterior. Aunque terminó el bachillerato en Annecy, no realizó estudios superiores. Precisamente, fue Queneau testigo de la boda de Modiano con Dominique Zerhfuss, nacida en Túnez, celebrada el 12 de septiembre de 1970. De dicho matrimonio han nacido dos hijas, de las que habla en su obra El libro de familia, y Marie (1978).

Patrick fue el primer hijo del matrimonio. Su hermano, nacido en 1947 y fallecido en 1957, fue una figura importante y decisiva en todas sus obras publicadas entre 1967 y 1982, ya que su prematura muerte significó el final de la infancia del entonces futuro escritor. Esa muerte y las problemáticas relaciones que mantuvo con sus padres con ausencias constantes de sus progenitores: la su padre por sus negocios y la de su madre por las continuas giras, fue la causa de que Patrick viviera en su juventud en un perpetuo "exilio interior", rotando entre diversos internados en los que encontró siempre la soledad y la infelicidad, las que se agudizaron con la prematura muerte de su único hermano y fiel cómplice de su desventura.

Todos esos conflictos internos son la savia de la que se nutre la obra modiana y quizás el origen de ese distanciamiento e indiferencia en sus narraciones que transcurren siempre en París, ciudad que fue testigo y escenario de su propia infancia y adolescencia desamparadas y que nunca abandona, ya que Modiano es poco aficionado a viajar. Su propia vida discurre entre dos o tres barrios de Paris, ciudad en la que deambulan sus personajes siempre perdidos en sus contradicciones, inconformistas e inadaptados, que parecen buscar su propias raíces en la oscuridad de sus propios destinos infortunados.

A través de toda la obra de Modiano se advierte que ha escrito una "contra historia" de ciertos barrios de París en los que han sucedido muchos e importantes hechos reales trágicos e históricos. El afán del novelista parece rastrear las huellas de personajes nada claros y sí muy ambiguos que parecen reflejar en sus actos, a modo de trasuntos de aquéllos, las sombras de otros personajes que protagonizaron hechos o sucesos históricos y trágicos, ya fuera durante la ocupación alemana, bien en la guerra de Argelia, o durante las muchas y diferentes crisis sociales y políticas de Francia, sumida en las contradicciones que origina la propia crisis de identidad nacional.

La primera novela de Modiano, El lugar de la estrella, en 1968, fue publicada por la Editorial Gallimard, después de haber leído su manuscrito a Raymond Queneau. A partir de ese momento se dedicó únicamente a escribir. Otras novelas suyas y que son referentes en su obra fueron Una juventud y también En el café de la juventud perdida. Esta última es a modo de memoria, o crónica del 68 francés y de sus ecos, pues cuenta la historia de un bar de poca monta de París en el que se reunían supuestos poetas malditos,activista políticos, más o menos exaltados; soñadores, utópicos, policías secretos,desencantados varios del sistema y un largo etcétera. El desencanto que provocó el final del llamado Mayo del 68 es uno de los temas recurrentes que aparece constantemente en la obra de Modiano, quien fue testigo privilegiado de aquellos convulsos años de revuelta.

Su novela Una juventud tiene puntos de coincidencia con El café de la juventud perdida, aunque de forma tangencial, pues ofrece la historia de dos chicos inadaptados que intentan sobrevivir y abrirse camino en un París inhóspito. La atmósfera en la que se desenvuelve la narración es un tanto negativa, densa y desesperanzada, aunque también sugestiva por las connotaciones de promesa incierta de un futuro soñado pero inalcanzable.

Otras obras de Modiano son Un circo pasa, La hierba de las noches o Un pedigrí, una corta biografía de Modiano narrada en una voz que ofrece siempre un tono frío, casi indiferente y lejano de lo narrado, que fue catalogado como. "muy francés", por algunos críticos.

Otro de los temas fundamentales en su obra en la ocupación alemana de Francia durante la II Guerra Mundial, tema fundamental en sus novelas El lugar de la estrella, La ronda de noche y Los bulevares periféricos, obras que parecen anticipar su obra ya aludida En el café de la juventud perdida, obras que presentan un mosaico que va conformando el Paris ocupado por los alemanes en el que pululaban los nazis, oportunistas, miembros de la Resistencia, fascistas, estraperlistas y demás fauna variopinta que intentaban sobrevivir en una ciudad en la que la vida y la muerte estaban separadas por un delgado hilo siempre presto a romperse.

La figura paterna parece influenciar toda su obra por las resonancias que ofrece, empresario un tanto oscuro que se dedicó a comerciar con toda clase de bienes y servicios con el ejército de ocupación nazi, entre los que se contaban desde mercancías variopintas hasta hombres y mujeres, gracias a sus relaciones con toda clase de traficantes y policías que hicieron fortuna con el siniestro tráfico que realizaban con pericia.

El estilo de Mediano siempre es constante en toda su obra, en el que se definen indudablemente la indiferencia, el alejamiento y la frialdad narrativa que pone más de relieve la atrocidad de la época. Todas estas notas de distanciamiento narrativo se aprecian tanto en la estructura narrativa en sí misma como en las terribles escenas que narra con la frialdad y asepsia con las que un cirujano hunde el bisturí en el cuerpo del paciente. Modiano escribe sin mayores propósitos de enjuiciar moralmente, ni acentuar el tono en la tragedia, ni representar con exaltación la maldad de unos y la bondad de otros, sino que sólo intenta ofrecer un retrato que sea fiel reflejo de un lugar y una época siniestra. Consigue, por ese tono neutro, dotar a ese friso de elementos dispares de personajes, lugares parisinos y situaciones siniestras dotar a la narración de un encanto peculiar que atrapa al lector desde el primer momento, porque en él reconoce la sinceridad objetiva de un narrador que quiere mostrar una realidad sin juzgar, criticar o valorar lo que narra, función que deja al lector que, por eso mismo, se convierte en un
cómplice del autor que le ofrece un testimonio para que juzgue, reflexione y saque sus propias conclusiones.

Modiano es un autor que destaca dentro de los de su generación, como son, entre otros, Pierre Michon  Pascal Quignard,  o Le Clézio y, al igual que éstos, vive de forma muy independiente y volcado completamente en su trabajo en un céntrico y acomodado barrio parisino, llevando una vida tranquila y sencilla, huyendo de la vida mundana y mediática. Visitante asiduo de las librerías de viejo de su barrio y aledaños, en constante búsqueda siempre de los tesoros literarios a rescatar por un lector que sepa apreciarlos y rescatarlos del olvido, de ese olvido de la historia de una reciente época, trágica y convulsa, el que impide alcanzar a través de su obra y que consigue, como afirma la Academia Sueca:"por el arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más inasibles y descubierto el mundo de la ocupación".

Es motivo de celebración para los franceses y para los lectores de todo el mundo, conocedores de su obra excepcional, esta concesión del Premio Nobel de Literatura a un escritor singular que sabe recrear y ofrecernos unas inolvidables páginas en las que la vida transcurre con la autenticidad que sólo un escritor de extraordinario talento puede ofrecer.